jueves, 23 de febrero de 2017

3. Suelo en la vertical y en la horizontal - Unidades jerárquicas y características del suelo.

En entradas antiguas observamos el análisis del suelo en la vertical, es decir, sus horizontes.
La extensión del suelo es muy grande respecto a su profundidad en la altura y su extensión horizontal en kilómetros. Se puede decir que el suelo es una zona estrecha de la corteza terrestre. Analizaremos ahora su horizontalidad.
Es necesario seleccionar y estudiar suelos representativos de cada una de las unidades en que sea posible subdividir un determinado paisaje, de acuerdo con la escala de trabajo (Porta, 2003). 
Surgen así las unidades jerárquicas:
-Soilscape: se refiere a todo un paisaje cubierto de suelo: todo lo que se observa en un paisaje amplio.
-Polipedión: toda una unidad continua de propiedades y características homogéneas.
-Pedión: unidad mínima de muestreo de un suelo, cuya extensión es mayor o igual a dos metros cuadrados.
-Agregado: es la organización de las texturas o fracción fina del suelo.
-Solum: se refiere a los horizontes A y B del suelo.

Fig. 1.- Unidades jerárquicas del suelo (Porta, 2003)
El estudio de la cubierta edáfica requiere de observaciones puntuales extraídas a partir de barrenos que obtienen muestras de suelo. Cuando se detectan cambios evidentes entonces se delimitan polipediones y en él se hace el muestreo de un pedión para efectuar las pruebas correspondientes. A partir de las muestras con barrenos se delimitan en cuadrantes los límites del polipedión y entonces se elige el pedión de muestreo.

Entonces, ¿por qué clasificar los suelos?
Es importante estudiarlos y clasificarlos porque, como veíamos en la entrada de la WRB, es necesario llevar un inventario de suelos, diferenciarlos, buscar los que tengan características similares y agruparlos, etc., para así facilitar la comunicación entre profesionistas y elaborar la leyenda de los mapas.
La unidad jerárquica que se clasifica son los polipediones. Compuestos de horizontes, de representan con letras mayúsculas (los Grupos de Suelos) mientras que la dominancia u ocurrencia de un proceso pedogenético se representa con letras minúsculas.
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Bibliografía.-
- Porta, J., López-Acevedo, M., Roquero, C. (2003) Edafología para la agricultura y el medio ambiente. Madrid: Grupo Mundi-Prensa

2. Base de referencia mundial (WRB) - Grupos de suelos

De acuerdo con Porta (2003), esta clasificación ha sido planteada con el objetivo de conocer la diversidad y distribución de los suelos, así como proporcionar un lenguaje científico para intensificar la comunicación con otras disciplinas. Se basa en propiedades del suelo definidas en términos de horizontes de diagnóstico y características que tienen en cuenta los procesos formadores.
El primer nivel jerárquico es el Grupo de suelos. Se establecen 30 de referencia atendiendo al proceso formador principal. El segundo nivel es la Unidad de suelos, definidas por medio del empleo de un conjunto de prefijos calificadores para tener en cuenta un proceso formador secundario y para reflejar variaciones espaciales y poder establecer relaciones dentro del paisaje.

A continuación se explican los 30 Grupos de Suelos con sus características clave.-

Categoría
Nombre
Etimología
Características
Suelos minerales condicionados por un clima templado húmedo o subhúmedo
Planosol


L. planus
Suelo formado en zonas llanas o deprimidas anegado estacionalmente. Cambio textural importante.
Podzol
Ruso, pod= debajo; zola=ceniza.
Con horizonte blanquecino. Endurecimiento
Albeluvisol
L. albus
L. eluere
Blanco; eluviación de arcilla y hierro.
Luvisol
L. luere
Acumulación de arcilla iluviada.
Suelos minerales condicionados por el material original
Andosol
Japonés, an= oscuro; do=suelo
Oscuro, desarrollado a partir de materiales ricos en vidrios volcánicos, bien evolucionados. Alófano.
Arenosol
L. arena
Desarrollado sobre materiales arenosos.
Vertisol
L. vertere
Suelo con movimientos internos, arcillas expansibles. Ambientes húmedos.
Suelos minerales condicionados por influencias antrópicas
Antrosol
Gr. anthropos
Actividades humanas.
Suelos minerales condicionados por su edad limitada
Cambisol

L. cambiare
Cambios de color, estructura y consistencia.
Umbrisol
L. umbra
Sombra. Color oscuro. Baja solubilidad, sin carbonatos.
Suelos minerales condicionados por un clima frío
Criosol
Gr. Kryos
Frío, hielo. Permanentemente helado. Crioturbación.
Suelos minerales condicionados por la topografía
Fluvisol
L. fluvius
Depósitos aluviales.
Gleysol
Ruso
Exceso de agua. Saturación - pantanos.
Leptosol
Gr. leptos
Suelo débilmente desarrollado. Menor o igual a 25 cm. verticales.
Regosol
Gr. rhegos
Material suelto sobre una roca consolidada.
Suelos orgánicos
Histosol
Gr. histos
Con materiales orgánicos frescos o parcialmente descompuestos en condiciones anaerobias.
Suelos minerales condicionados por un clima estepario
Kastañozem
L. castanea
Ruso zemlja
Rico en materia orgánica y óxidos de hierro color pardo o castaño. Carbonatado.
Phaeozem

Gr. phaios
Ruso zemlja
Rico en materia orgánica, color oscuro. Alta solubilidad.
Chernozem
Ruso, chern= negro; zemlja=tierra.
Rico en materia orgánica, color oscuro. Presencia de carbonatos.
Suelos minerales condicionados por un clima húmedo tropical o subtropical
Plintosol


Gr. plinthos
Ladrillo, materiales arcillosos moteados que se endurecen cuando se exponene al aire.
Ferralsol
L. ferrum y alumen
Alto contenido de sesquióxidos. Fe, Al y caolinita.
Nitisol
L. nitidus
Caras de agregados brillantes.
Acrisol

L. acer
Fuertemente ácido, saturación baja de bases (V).
Alisol
L. alumen
Elevado contenido de aluminio.
Lixisol
L. lixivia
Acumulación de arcilla iluviada y fuerte meteorización.
Suelos minerales condicionados por un clima árido o semiárido
Solonchak
Ruso
Sales solubles, horizonte sódico, capa blanquecina.
Solonetz
Ruso
Suelo sódico.
Gypsisol
L. gypsum
Con acumulaciones de yeso.
Calcisol
L. cal
Con acumulación de carbonato cálcico.
Durisol
L. durum
Duro. Cementación por sílice (SiO2).


Bibliografía.-
- Porta, J., López-Acevedo, M., & Roquero, C. (2003). Edafología para la agricultura y el medio ambiente. Madrid: Grupo Mundi-Prensa

jueves, 16 de febrero de 2017

1. Elementos básicos de la Geografía de los suelos


Fig. 1.- Edafología, ciencia del suelo y geografía de los suelos.
Fig. 1.- Edafología, Ciencia del Suelo y
 Geografía de los suelos. Elaboración propia
Objetivos e introducción.
1. Conocer los principios y aplicaciones de esta ciencia, así como comprender la degradación del suelo y sus implicaciones en el manejo y conservación del mismo.
2. Determinar los usos potenciales de los suelos para una adecuada planificación.

Fig. 2.- Horizontes diagnósticos
y de  transición del suelo  (Porta, 2003).






¿Qué sé sobre el suelo?
Los horizontes son una representación del perfil del suelo, que consiste en realizar un corte vertical en un sector del mismo.
Estos horizontes tienen características y propiedades distintas entre sí, reflejo de los factores formadores y su intensidad durante la pedogénesis.



En general, se pueden distinguir los siguientes horizontes en el suelo:

Denominación
Definición
H (histos, tejido)
Horizonte orgánico de un suelo orgánico. Formado por acumulación in situ de materia orgánica en superficie, en un medio saturado de agua durante periodos prolongados. Horizonte de turberas (Porta, et al., 2003). Se forma cuando la velocidad de caída de la materia orgánica es mayor que la velocidad de transformación.
A (se designa aquí todo horizonte en superficie afectado por laboreo o pastoreo)
Horizonte mineral oscurecido por aportes de materia orgánica. Formado en la parte superior del suelo, o debajo de un O. Su relativo oscurecimiento se debe a la M.O., por aportes de hojas, raíces u otras partes de las plantas. Puede haber perdido componentes por eluviación (ídem).
E (eluvial)
Horizonte mineral empobrecido por eluviación máxima. Color claro gracias a la pérdida de: materia orgánica, hierro, aluminio y/o arcilla. Enriquecimiento relativo de limo y arena. Se halla debajo de un O o A y encima del horizonte B (ídem).
B (puede contener subhorizontes: By – yeso, Bt – arcilla).
Horizonte mineral formado en el interior del suelo. Ha sufrido una destrucción de toda o parte de la estructura originaria de la roca (ídem). Enriquecimiento de arcillas.
C
Horizonte mineral, comparativamente poco afectado por procesos edafogénicos, excepto meteorización o hidromorfismo. Saprolita o material de características próximas a las del material originario (ídem).
R (roca)
Roca consolidada subyacente, demasiado dura para romperla con la mano. Dureza mayor de tres en la escala de Mohs (generalmente) (ídem).
K (kalk)
Horizonte con gran acumulación de carbonato cálcico o carbonatos cálcico y magnésico (Gile 1965 citado en Porta, 2003).
Y (yeso)
Horizonte con elevado contenido  de yeso (Porta, et al., 2003).

¿Qué pasa en el suelo?

En todo este sistema subyacen otros sistemas menores, como son los de transporte de componentes y elementos del suelo. Entre ellos, tiene lugar la infiltración, que es el movimiento del agua de la superficie hacia el interior del suelo (Maderey, 2005).
La infiltración se distingue de la percolación porque, el agua infiltrada, viaja a través del suelo paralela a la superficie (interflujo), mientras el agua que percola llega hasta la zona saturada o nivel fréatico (Charlton, 2008).
Este flujo subsuperficial permite la transmisión de contaminantes, nutrientes, oxígeno disuelto entre otros materiales.
Así, el flujo superficial es el que no logra ni infiltrar y mucho menos percolar,
Pero el suelo no solo posee movimientos hídricos descendentes, sino que nos encontramos con la llamada capilaridad, que es el movimiento ascendente de los fluídos gracias a las propiedades del suelo. El agua descender cuando la fuerza de gravedad es mayor a la fuerza capilar del suelo.
Fig. 3.- Flujos susbsuperficiales e infiltración,
obtenida de http://geologiabravo.blogspot.mx/2015_10_01_archive.html
Como mencionamos, todo esto es posible gracias a las propiedades físicas y químicas del suelo, que también nos darán una diversidad de los mismos. A continuación analizaremos solo algunas de ellas:

Propiedades físicas.-
-Textura: se refiere a la proporción de la fracción fina del suelo en un horizonte. Dependiendo la proporción de esas fracciones, se pueden generar estructuras diferentes llamadas agregados, los cuales tienen, a su vez, porosidad externa e interna. Como mencionamos anteriormente, la estructura del suelo condiciona la filtración del agua, y también la distribución de las raíces.
Fig. 4. Hoja de las Tablas Munsell, en
http://www.locosporlageologia.com.ar/2013/12/
-Color: es dado por las características del material parental, la actividad orgánica y los demás factores formadores del suelo.
Sus variaciones suelen deberse principalmente a la presencia de hierro en sus distintos estados de oxidación o con diferente grado de hidratación. Es una propiedad fácil de observar, por lo que es de gran ayuda al distinguir los horizontes en el perfil e inferir el estado de aireación y la clase de drenaje, todo directamente relacionado con la productividad. Para evitar imprecisiones y subjetividades, se utiliza un código de colores: el Código Munsell, a través de las Tablas Munsell (Porta, 2008). 
-Densidad aparente y real: la densidad aparente se refiere a la cantidad de masa sobre un volumen de suelo tomando en cuenta la porosidad del mismo y todo el aire o fluido que se encuentre en ese volumen, mientras la densidad real elimina estas variables de la ecuación para obtener una densidad neta.

Propiedades químicas.-
-pH: Refleja el grado de acidez o basicidad de un horizonte del suelo o del suelo en general (Porta, 2003). El promedio va de 5.5 a 7.5.
-CIC: la capacidad de intercambio catiónico es la capacidad de las arcillas o de la materia orgánica para retener nutrientes o elementos en general, debido a su carga eléctrica (-). Se trata de materiales catiónicos o que han perdido carga negativa en enlaces químicos.  En función de esta propiedad podemos calcular la biomasa y los contaminantes. Es una disponibilidad de nutrientes en el suelo.

Referencias
- Ro Charlton. (2008). Fundamentals of fluvial Geomorphology. USA: Routledge
- Maderey, L. (2005). Principios de hidrogeografía. Estudio del ciclo hidrológico. México: Instituto de Geografía, UNAM.
- Porta, J., López-Acevedo, M., & Poch, R. (2008). Introducción a la edafología, uso y protección del suelo. Madrid: Grupo Mundi-Prensa
- Porta, J., López-Acevedo, M., & Roquero, C. (2003). EDAFOLOGÍA Para la agricultura y el medio ambiente. Madrid: Grupo Mundi-Prensa.